La estructura tradicional del gol está fuertemente amenazada. La irrupción del circuito LIV, respaldado económicamente por el régimen de Arabia Saudí, como otros tantos eventos deportivos, ha roto cambiado las reglas radicalmente. A nivel de aficionados, este nuevo escenario aumenta la cantidad de eventos, por lo que se multiplica la presencia del deporte en medio y otras acciones indirectas como las apuestas torneos de Golf. Para el prestigio y la historia, la perspectiva es diferente. Si con dos Circuitos (americano y europeo), el interés se dividía, ahora con tres vías diferentes esta división es todavía mayor. Para entender qué significa la entrada del LIV y cómo queda la situación actual, hay que analizar primero cómo estaba organizado el golf mundial.
El golf profesional se ha estructurado en torno a dos grandes circuitos que han agrupado la mayoría de los torneos internacionales: el circuito estadounidense, que se juega principalmente en América del Norte, y el circuito europeo, que abarca no solo Europa, sino también Asia y Australia. Ambos circuitos se desarrollan de manera simultánea, lo que significa que en una misma semana pueden disputarse competiciones en cada uno de ellos. La elección de en cuál participar recae en los jugadores, siempre que cuenten con la posibilidad de hacerlo.
Acceder a cualquiera de estos circuitos, especialmente al estadounidense, no es tarea sencilla. Para formar parte de ellos, es necesario contar con una ‘tarjeta de clasificación’, la cual puede obtenerse a través de buenos resultados en torneos de categorías inferiores o superando determinadas pruebas.
Existen ciertos torneos que forman parte tanto del calendario del circuito americano como del europeo. Entre ellos destacan los prestigiosos ‘Majors’, que incluyen el Masters de Augusta, el US Open, el The Open Championship y el PGA Championship. Son los eventos más importantes de la temporada, que atraen a cientos de millones de personas al otro lado del televisor. También están los eventos de las Series Mundiales y una serie de competiciones de carácter especial que no tienen una frecuencia anual. La más emblemática es la Ryder Cup, en la que se enfrentan equipos de Estados Unidos y Europa, o la Presidents Cup, que enfrenta a los golfistas estadounidenses contra un combinado del resto del mundo, excluyendo a Europa. Otro torneo destacado es el Seve Trophy, que se juega cada dos años y enfrenta a un equipo de Europa Continental contra otro del Reino Unido e Irlanda.
La irrupción del capital saudí
En los últimos años, el panorama del golf profesional ha sido sacudido por la irrupción, en 2022, del LIV Golf Invitational Series, un circuito respaldado por el fondo soberano de Arabia Saudí. Su intento de desafiar la estructura tradicional del golf mundial ha generado un intenso debate y ha puesto el foco en los cambios que podrían redefinir el deporte. De hecho, ha habido mucha polémica auspiciada por determinados jugadores, tanto los que han decidido acudir a este Circuito, renunciando a la totalidad o parte de los otros dos, como aquellos que han criticado fuertemente esta postura.
La creación de esta nueva liga ha alterado el status quo, generando un escenario de competencia inédita en el golf profesional. Como en una partida de ajedrez, cada actor del golf mundial se ve obligado a mover sus piezas para adaptarse a un escenario en constante evolución.